consecuencias abusos en la infancia

¿Por qué mi hijo no me deja salir?

 

Kind weint und hält sich am Bein der Mutter fest schreit

Ansiedad de separación

 

“No entiendo por qué mi hijo se pone como se pone cuando voy a salir de casa, parece como si pensase que no voy a volver”, “no sé si me está manipulando o es que realmente lo pasa mal”.

Esto es lo que piensan los padres cuando van a salir y el niño se agarra desesperadamente a sus piernas, llora  e incluso se enrabieta,  no se duerme hasta que no vuelven, pregunta insistentemente a dónde van a ir y a qué hora estarán de vuelta,  no quiere quedarse en los cumpleaños si los padres se van, ni a dormir en casa de los amigos o los abuelos.

A estos comportamientos subyace  la creencia de que les puede pasar algo malo a sus padres, de que puede quedarse solo si ellos mueren.  Ante esos pensamientos su cuerpo se activa como si se enfrentara a un peligro real. El corazón se acelera, la respiración se agita y entrecorta, nota opresión en el pecho, un “nudo” en la garganta…En definitiva, un conjunto de sensaciones desagradables que le generan mucho malestar, pero que no sabe definir y expresar.

Para aliviar ese malestar intenta evitar que los padres salgan. Si ellos renuncian a salir las sensaciones desagradables desaparecen y padres e hijo se tranquilizan. Pero el miedo sigue enquistado, condicionando la vida de los padres y del niño.  Éste aprende que para estar a gusto y tranquilo sus padres tienen que estar cerca. No se da la oportunidad de comprobar que cuando sus padres salen no pasa nada, que puede llegar a estar bien aunque esté en casa con otro cuidador.

La terapia psicológica orientará a los padres sobre cómo actuar en estos casos y enseñará al niño  manejar sus emociones negativas y a enfrentarse progresivamente a sus miedos. Las competencias adquiridas le permitirán sentirse más autónomo, seguro y capaz.

 

José Rivero de Aguilar Iglesia-Caruncho

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