Los ataques de pánico son episodios repentinos e intensos de miedo y malestar emocional. Por lo general, ocurren de forma imprevisible y se experimentan síntomas físicos y mentales: palpitaciones, dificultad para respirar, temblores, mareos, sensación de irrealidad, etc. Hoy queremos explicarte cómo podemos gestionar y tratar los ataques de pánico en adolescentes.
Los ataques suelen ser, en su mayoría, de corta duración. Sin embargo, son extremadamente angustiantes, hasta el punto de poder perder el control o tener la sensación de morir. Los factores que los desencadenan pueden variar, ya que van desde traumas pasados a problemas de salud mental o física o el consumo de ciertas sustancias.
Cómo tratar los ataques de pánico en adolescentes
Los adolescentes pueden sufrir ataques de pánico con frecuencia. Los cambios hormonales, el estrés escolar y las presiones sociales están entre las principales causas de aparición. En todos los casos, es muy importante que los jóvenes puedan recibir apoyo y comprensión para manejar estos episodios.

Técnicas de relajación
Las técnicas de relajación son uno de los remedios que empleamos para tratar los ataques de pánico en adolescentes. Una de estas técnicas es la respiración profunda. El adolescente debe intentar concentrarse en respirar lenta y profundamente para así reducir la frecuencia cardíaca y calmar la mente.
Otra técnica muy efectiva es la visualización. En esta ocasión, instamos al adolescente a imaginar un lugar tranquilo y seguro y enfocarse en aquellas condiciones que lo hacen ser un espacio de calma.
Establece una buena rutina de sueño
Una noche de descanso adecuado es ideal para la salud mental y para mantener la ansiedad y los ataques de pánico en adolescentes bajo control. Es fundamental que se pueda mantener un horario regular del sueño, acostándose y levantándose todos los días a la misma hora.
Asimismo, hay que evitar el consumo de cafeína y el uso de pantallas electrónicas antes de acostarse. Crear un ambiente propicio para dormir también ayuda a conciliar mejor el sueño.
Evita la sobre estimulación
La sobre estimulación es un factor de riesgo para la aparición de ataques de pánico en adolescentes. Hay que evitar que los jóvenes se vean expuestos a situaciones y entornos muy cargados. Por otro lado, hay que controlarles el uso excesivo de dispositivos electrónicos, ya que la exposición prolongada puede dar lugar a situaciones de estrés y ansiedad.

Fomentar un ambiente tranquilo y relajante en casa ayuda a reducir la sobre estimulación. Como venimos comentando, en estos casos se pueden practicar técnicas de relajación, ejercicios de respiración profunda y meditación.
Pide ayuda a una especialista
Si los ataques de pánico son graves o muy frecuentes, hasta el punto de interferir en tu vida diaria, lo mejor será siempre acudir a un especialista. Un profesional de este tipo brinda el apoyo y el asesoramiento que se necesita en estos casos.
El especialista evaluará los síntomas, realizará un diagnóstico preciso y recomendará el tratamiento más adecuado. La terapia cognitivo-conductual puede ser el enfoque terapéutico que se requiere con un adolescente.
Clínica Valdivia, orientación y asesoramiento
En Clínica Valdivia somos, precisamente, especialistas en la atención psicológica a niños, adolescentes y adultos. Llevamos más de 25 años tratando diferentes casos de adolescentes con ataques de pánico y otros trastornos de salud mental. Una etapa de la vida a la que debemos prestar una especial atención.
Ofrecemos al adolescente estrategias adecuadas de afrontamiento, adaptación y autocontrol que favorecen a su bienestar. Además, orientamos y asesoramos a los padres para que puedan manejar los conflictos de sus hijos. Las técnicas de evaluación e intervención psicológica que empleamos para tratar los ataques de pánico en adolescentes son muy efectivas.
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